La Lesión Osteopática II

LA LESIÓN LLAVE

Llamada así no sólo porque es la lesión inicial, sino la que abre todo un proceso en el conjunto del organismo.

Decimos que una estructura está en lesión llave cuando tiene su movilidad limitada en uno de los sentidos de los tres planos del espacio (frontal, sagital, transversal) y/o de los tres ejes (vertical, transversal, antero-posterior).

Otra forma de distinguirla es atendiendo a la “calidad” de la lesión. Cuando nos hallamos frente a una lesión llave existe una percepción especial, aunque para sentir esto hay que estar familiarizado con las técnicas fluídicas.

En cuanto a terminología, referimos la lesión llave a una estructura individual, específica, aquella en la que sentimos más claramente la pérdida de la movilidad.

Aunque sabemos que, la mayoría de las veces, la lesión se encuentra en la relación entre dos estructuras. Por ejemplo, si decimos que un omóplato está en lesión llave, nos referimos a que ha perdido su movilidad. Podría ser, entre otros, respecto a la parrilla costal (tal vez la lesión osteopática se sitúe en un mal deslizamiento omoserrático, es decir, entre los músculos subescapular y serrato mayor).

EXTENSIÓN DE UNA LESIÓN LLAVE – LESIONES ADAPTATIVAS

Definición

La extensión de una lesión llave a otras partes del cuerpo produce las lesiones adaptativas.

Las lesiones adaptativas se reconocen porque sólo está afectada la movilidad en uno o dos de los sentidos de un plano o eje del espacio.

Se describen por el lado en que existe libertad en el movimiento (por ejemplo, si decimos que una vértebra está en torsión derecha, queremos indicar que, alrededor de un eje vertical, puede girar hacia la derecha pero no hacia la izquierda).

Características de las lesiones adaptativas

  • Una lesión adaptativa puede conseguir que una lesión llave no provoque síntomas. Pero tendremos que tener en cuenta que la lesión llave no ha desaparecido. Si no se ha tratado osteopáticamente, se encontrará adaptada pero persiste y podrá descompensarse en el futuro ante acontecimientos nuevos.
  • El término “adaptativo”, en este contexto, no siempre tiene connotaciones positivas. Las lesiones adaptativas pueden ser, a su vez, fuente de síntomas o problemas funcionales en general, que muchas veces son los que hacen que el paciente venga a consultarnos.
  • Por otra parte, con el tiempo, una lesión adaptativa se convierte en lesión llave y, a partir de ese momento, deberemos considerarla como tal.

Todo esto lo entenderemos mejor cuando hablemos de diagnóstico y tratamiento.

Formas de transmisión de una lesión llave

  • Por continuidad osteofascial

Por ejemplo, un esguince de tobillo, a través del conjunto osteofascial de la pierna, repercute en el iliaco, y los ligamentos iliolumbares tiran de L4 y L5, produciendo un cizallado que podría dar lugar a una ciática.

  • Por vía refleja

Los receptores propioceptivos, no importa cuál sea su origen, son una fuente importante de aferencias que pueden mantener a las neuronas eferentes de un segmento medular cerca de su nivel de descarga. Esto enlazaría con la definición que nos da I. Korr en el siguiente punto.

DEFINICIÓN FISIOPATOLÓGICA DE LA LESIÓN OSTEOPÁTICA

“Una lesión osteopática corresponde a un segmento medular facilitado, mantenido en este estado por los influjos de origen endógeno que llegan a la médula por la raíz dorsal correspondiente. En consecuencia, todas las estructuras que están bajo el control de las fibras eferentes de este segmento están potencialmente expuestas a una excitación o inhibición excesivas.”

Bases fisiológicas de la Osteopatía, de Irvin Korr.

En el diagnóstico, esta definición nos será útil para la interpretación de nuestra percepción para completar el razonamiento osteopático.

En su libro, Irvin Korr intenta desarrollar el tercer principio de la Osteopatía, la interdependencia entre estructura y función. Pretende dar explicaciones fisiopatológicas, los mecanismos por los que una lesión osteopática produce patología. Mediante su definición, muestra que disfunciones mecánicas, muchas veces por intermedio de alteraciones circulatorias, provocan disfunciones neurológicas, que, a su vez, por vía refleja, pueden producir alteraciones mecánicas, viscerales o circulatorias. La medicina osteopática estudia este tipo de relación causa-efecto.

(Extracto del libro Introducción a la Medicina Osteopática de Fco. Javier Hualde Peruchena).

Nota: consultar la entrada anterior La Lesión Osteopática I.

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